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como dejar de ser una persona toxica

Cómo dejar de ser una persona tóxica en 6 pasos

¿Compruebas que haces daño a otras personas? ¿Hay gente que se aleja de ti? ¿Personas de confianza te han dicho que tienes que cambiar en algo? Si has llegado a este artículo, es que en algún momento te has hecho la pregunta: “¿Soy tóxico?”.

También puede que vengas de hacer el test para saber si eres una persona tóxica. Si no es así, te recomiendo que lo hagas antes de continuar.

En fin, has llegado a la conclusión de que eres una persona tóxica y necesitas ayuda.

Y ahora te estás preguntando ¿Qué hago? En este artículo aprenderás a cómo dejar de ser una persona tóxica.

Soy tóxico ¿Qué hago?

Lo primero que debes hacer es felicitarte. Has conseguido el paso más importante para cambiar algo en ti: reconocer que tienes un problema y que quieres cambiar.

Has conseguido algo que no hace casi nadie. La mayoría de personas prefieren seguir igual.

¿Te suenan estas frases?

  • “Yo soy así”
  • “Si me quiere, me soportará”
  • “Así lo he hecho siempre”

Estas y otras frases son mecanismos de defensa. Bloquean el cambio. Cambiar es una tarea que requiere mucho esfuerzo, constancia y paciencia. Es mucho más fácil echarle la culpa a los demás.

La cosa se complica con los trastornos graves de personalidad. Una de las características de estos trastornos es que son egosintónicos. Quiere decir que son indetectables para la persona que los tiene.

Yo mismo sufrí trastorno de personalidad dependiente hasta los 25 años y no tenía ni idea.

Otro ejemplo son los psicópatas: rara vez saben que sufren psicopatía. Incluso creen sentir emociones cuando son totalmente “inmunes” a ellas.

Pero volviendo a lo que te ha traído hasta aquí: ¿Qué tienes que hacer cuando crees que eres tóxico?

Cómo dejar de ser una persona tóxica

En esta sección tienes una serie de apartados sobre cómo dejar de ser una persona tóxica.

Los pasos son orientativos. Te ayudarán a cambiar si de verdad quieres hacerlo. No esperes resultados rápidos, ni una panacea.

Ten en cuenta que, a veces, tenemos problemas que son complicados de solucionar sin ayuda.


Los trastornos de personalidad y los hábitos tóxicos están arraigados en lo más profundo de la persona. En psicología, se consideran los tipos de trastornos que requieren un tratamiento más largo.

Ante todo, si te ves superado y sientes un gran malestar en tu vida, te recomiendo que acudas cuanto antes a un profesional de la salud mental.

Si crees que necesitas ayuda personalizada, el servicio de consultoría psicológica personalizada te puede interesar.

Aprende a conocerte

Primer paso. Para empezar a cambiar, lo primero que necesitas es hacer una gran labor de autoconocimiento.

Recuerda que ya estás por delante de mucha gente en cuanto a conocerte. Reconociste tu problema. Ahora sólo necesitas analizar bien tus conductas y pensamientos.

Aísla qué comportamientos tóxicos tienes. Piensa en qué comportamientos no te gustan de ti o consideras que son tóxicos.

Apúntalos, coge papel y lápiz y haz una lista con todo lo que quieres cambiar. Cuanto más preciso seas y mejor describas cada comportamiento, mucho mejor.

Aquí tienes unos ejemplos para ayudarte a definirlos.

Ejemplos de mala definición de comportamientos:

  • “Tengo poca paciencia”.
  • “Me enfado con facilidad”.
  • “No paro de quejarme por todo”.

No queda claro el problema. Falta información. Con estas definiciones te será difícil identificar con claridad cuándo ocurren y cómo cambiarlos.

Ejemplos de buena definición de comportamientos:

  • Cambio de tema con mis padres cuando me dicen lo que les molesta de mi“.
  • Me enfado con mis pareja cuando queda con sus amigos“.
  • Me quejo con mis amigos cuando no se hacen los planes que a mi me gustan“.

En cambio, estas definiciones son claras y concisas. Con ellas puedes aislar de forma clara el problema.

Observa que tienen 3 partes: Qué, con quién y cuándo ocurre la conducta.

Teniendo bien acotado el problema, se te encenderá una luz de advertencia mental cada vez que vuelvas a hacer una de ellas.

Exterioriza tus creencias

Con el paso anterior has definido QUÉ es lo que quieres cambiar. Esta parte va dirigida al POR QUÉ has mantenido esas conductas.

En este momento debes identificar creencias, pensamientos y emociones que anclan los comportamientos tóxicos.

Esta parte es la más complicada, pero sin ella no podrás avanzar y lograr un cambio verdadero y duradero.

Detrás de cada uno de los comportamientos que has listado en el paso anterior, hay pensamientos, creencias y emociones que los justifican.

Puede que sean traumas infantiles, necesidades no cubiertas o creencias que has aprendido de tus padres.

Todos los comportamientos tóxicos se vuelven a repetir porque hay algo detrás de ellos que justifica que así sea.

Cambiar estas creencias y pensamientos es la parte más importante para dejar de ser una persona tóxica.

Para poder indagar en ellos, tienes que preguntarte el por qué de cada comportamiento tóxico. Aquí tienes unos ejemplos:

  • “¿Por qué sobreprotejo a mi hijo?”
  • “¿Por qué intento culpabilizar a otros de todo lo que me ocurre?”
  • “¿Por qué me deprimo por mi pasado?”

Respóndete con sinceridad. Poco a poco profundiza en tus preguntas hasta que llegues a la raíz del problema.

Si llegas a una conclusión que no te convence, vuelve a preguntar el por qué. Por ejemplo:

Pregunta 1: “¿Por qué sobreprotejo a mi hijo?”

Respuesta 1: Porque no quiero que se haga daño.

Pregunta 2: ¿Por qué no quiero que se haga daño?

Respuesta 2: Porque tengo miedo de que le ocurra algo malo.

Con esta progresión, se llega a la justificación de la conducta. Cuantas más preguntas te hagas, más profundizarás y, por tanto, más te conocerás. En el ejemplo, la madre sobreprotege a su hijo porque tiene miedo y preocupación injustificados. Si concuerda con tu caso entra en este artículo sobre madres tóxicas.

Cuando llegas a la justificación, descubres el motivo real de tus comportamientos tóxicos.

Encuentra alternativas

Una vez tengas todas las justificaciones que das a tus actos, tienes que hacerte estas preguntas para cada una de ellas:

  • ¿Tu justificación esta basada en un hecho real o es provocada únicamente por tus pensamientos y emociones?
  • ¿Es beneficioso para ti o para los demás mantener esta justificación?
  • ¿Qué otra alternativa hay a la justificación?

Con estas preguntas conseguirás apreciar lo irracional que eran tus creencias. Verás que no son beneficiosas para nadie y obtendrás alternativas más adaptadas a la realidad.

Haz un plan

Ahora te conoces como si te hubieras parido. Es hora de pasar a la acción.

Tienes que decidir qué acciones vas a hacer para cambiar.

De nuevo, intenta ser muy específico. Aquí tienes unos ejemplos de conductas de un plan de acción:

– Si eres una madre sobreprotectora, una acción en tu plan de acción podría ser:

“Voy a permitir a mi hijo que salga con sus amigos hasta tarde dos veces a la semana.”

– Si piensas que tu pareja tiene la culpa de tu tristeza, una acción de tu plan podría ser:

“Cuando culpe a mi pareja de mi tristeza, voy a pensar que yo soy el dueño de mis emociones. Puedo cambiar mi estado de ánimo y soy responsable de mis sentimientos.”

Con esto, elaboraras una lista con comportamientos y pensamientos alternativos a los hábitos y conductas tóxicas que quieres cambiar. Así tendrás el camino marcado para lograr el cambio.

Aquí tienes que ser constante y paciente. Volverás a cometer tus comportamientos tóxicos, pero no debes desanimarte. Poco a poco, los nuevos comportamientos se abrirán camino en tu personalidad.

Utiliza la visualización

Una herramienta para ayudarte en el cambio es la visualización. Dedica unos minutos al día a imaginar cómo quieres ser. Imagínate a ti mismo con muchos detalles, realizando aquellas acciones que quieres que sean de tu nueva personalidad sana.

Imagina cómo te comportarías, cómo sería tu lenguaje no verbal, cómo sería tu aspecto, cómo te sentirías, etc. Cuantos más detalles, mejor. Esta técnica te ayudará a acercarte inconscientemente a ser como quieres ser. Utilizarás el poder del subconsciente a tu favor.

Dedícate tiempo

Para poder cambiar necesitas tiempo. Tienes que pensar en ti y estar contigo mismo.

Sólo necesitas unos minutos cada día para conseguir cambios y mejorar tu vida permanentemente.

¿Estás muy liado con el trabajo o la familia? ¿No puedes conseguir 10 o 15 minutos al día para mejorarte?

No hacerlo es como decir que no tienes tiempo de afilar el hacha porque estás muy ocupado talando.

Infografía resumen

Aquí tienes un resumen visual sobre cómo dejar de ser una persona tóxica. Compártelo para que le sea de ayuda a más personas. ¡Gracias!

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Psicólogo y escritor. Busco otro punto de vista para el mundo. Conóceme mejor pinchando aquí.

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