Blog, Psicología
poder de la mente subconsciente

Desarrolla al máximo el poder de la mente subconsciente

El subconsciente es la parte más desconocida de nosotros mismos. En él reside el verdadero poder de la mente y es el causante de muchas de tus conductas, aunque todavía no lo sabes. Desarrolla al máximo el poder de la mente subconsciente conociendo cómo funciona. Para entenderlo, hay que empezar por lo más básico: saber cómo funciona el cerebro.


Para ello, voy a utilizar la división que hace Daniel Kahneman, un gran psicólogo Premio Nobel de economía.

Si entiendes a la perfección los siguientes dos sistemas, sabrás más de psicología que muchos de los que terminan la carrera, ya verás.

¿Cómo funciona el subconsciente?

Sistema 1: El subconsciente

Para presentarte a tu subconsciente, ponte en esta situación: vuelves a casa por un camino tranquilo cuando te encuentras a este perro suelto y sin dueño, que corre hacia ti mientras ladra:

perro rabioso sistema 1 subconsciente

Sin pararte a pensar, habrás previsto que no tiene buenas intenciones contigo. No te va a olisquear, ni a jugar contigo; sabes instintivamente que te va a morder.

No has tenido que pararte a pensar para saberlo. Tu cerebro te ha mandado miles de señales con el mensaje: “Corre Forest, Corre!”.

Esto es un ejemplo de pensamiento rápido, característica principal del sistema 1. Es al que llamamos subconsciente o pensamiento intuitivo, ya que sus procesos se realizan sin que nos demos cuenta.

Repito porque es muy importante: lo que hace el sistema 1 es totalmente inconsciente y automático.

Bien, para que lo conozcas un poco mejor, aquí tienes más ejemplos de cuándo actúa tu sistema 1:

  • Cuando sumas 2+2
  • Cuando giras la cabeza al oír un ruido inesperado cerca
  • Es el que detecta hostilidad o amabilidad en una voz
  • Te hace quitar la mano cuando tocas algo muy caliente
  • Es el que está al volante cuando conduces por un tramo sencillo
  • Te hace sentir miedo cuando entras a un callejón oscuro y solitario a las 3 de la mañana

Como ves, todas son acciones sencillas que ocurren de forma automática y casi sin ningún control voluntario por tu parte. Este sistema 1, el subconsciente, tiene un gran poder sobre nosotros y nos influye más de lo que creemos. Ya lo verás más adelante.

Sistema 2: Cerebro racional

Ahora mira la siguiente operación e intenta resolverla mentalmente:

17 x 24

Venga, inténtalo, aunque no la termines.

Hacer el cálculo es un agobio y necesita muchos pasos: recordar cómo se multiplica, retener en memoria unos números mientras calculas otros, etc. El proceso es voluntario, requiere esfuerzo y sigue un orden. Esas son las características del pensamiento lento o sistema 2.

El sistema 2 es con el que nos identificamos. Es esa vocecita que oyes cuando piensas. Incluso es la voz que estás oyendo al leer estas palabras. Es la parte consciente de nosotros mismos. Cuando usamos el pensamiento lento tenemos sensación de control y de concentración. O sea, creemos que tenemos el control y que elegimos racionalmente cuando lo usamos, aunque esto no es del todo así.


Aquí tienes unos ejemplos de cuándo utilizamos el sistema 2:

Si te fijas, todas las acciones de la lista requieren concentración y esfuerzo. Además de ser voluntarias.

Aquí tienes un cuadro resumen para diferenciar mejor los dos sistemas:

tabla resumen sistemas

Dos personalidades distintas dentro de nosotros

Nos identificamos con el sistema 2, con el yo consciente, racional, que tiene creencias, hace elecciones y decide qué pensar y qué hacer. Pero la realidad es que el sistema 2 es un personaje secundario que se cree protagonista. El sistema 1, el subconsciente, decide y actúa con mucha más fuerza que el 2. Con la siguiente metáfora te quedará muy claro, ya verás.

El poder de la mente subconsciente se asimila a un gran ordenador

Imagina que el sistema 1 es un súper-ordenador, con capacidad ilimitada, que puede hacer miles de acciones al mismo tiempo sin despeinarse. Pero tiene ciertos límites o sesgos en su sistema operativo, por lo que no puede hacerlo todo y necesita ayuda a veces.

El sistema 2 representa al técnico de ese ordenador. Es vago y sólo puede encargarse de una cosa a la vez. Su capacidad de cálculo simultáneo es mucho menor que la del ordenador y se cansa fácilmente, pero puede razonar y elegir.

metafora para entender subconsciente

El ordenador es el que recibe toda la información de los sentidos y se la muestra al técnico. Recuerda que el técnico es vago y lento, por lo que percibe unas pocas cosas de toda esa información (aquellas en las que pones tu atención).

El técnico observa y controla toda la información que puede y decide si acepta o rechaza lo que le muestra el ordenador. Por tanto, algunos estímulos se convierten en conductas y acciones voluntarias, mientras que otros estímulos se controlan y rechazan.

  • Un ejemplo de cuándo el técnico acepta información del ordenador: cuando tu cuerpo tiene la sensación de frío y tú decides ir a buscar una manta más gruesa para taparte.
  • Un ejemplo de cuándo el técnico rechaza la información del ordenador: cuando hablas amablemente a tu novia a pesar de estar cabreado por haber tenido un mal día (tu sistema 1 te dice que grites, que hables mal, que golpees algo, pero el técnico logra bloquear estas sugerencias, o eso espero).

Limitaciones del subconsciente

No son todo ventajas para la mente subconsciente, tiene sus límites.

Por ejemplo, suele trabajar muy bien automáticamente y sin control “del técnico”, pero cuando se encuentra con una dificultad que no puede resolver (ya que requiere razonar o elegir), le manda un aviso al técnico para que se ponga al mando.

Un ejemplo de esto es cuando estas conduciendo tranquilamente (proceso automático del sistema 1), mientras piensas en cuál sería la mejor forma de matar a tu jefe (proceso voluntario y consciente de tu sistema 2). De repente, las ruedas de tu coche provocan un ruido al pisar la línea continua, te estás saliendo de la carretera. Entonces, tu sistema 1 llama a tu sistema 2. El sistema 2 aplaza el asesinato para más tarde y se pone al volante corrigiendo conscientemente la dirección.

Por último, el técnico puede programar al ordenador.

Un ejemplo de esto es cuando automatizas un hábito: cuando estás aprendiendo a montar en bici, la tarea la realiza el técnico (sistema 2): requiere mucho esfuerzo y atención. Eres totalmente consciente de cada movimiento: que si ahora girar el manillar, que si el pie al pedal, etc.

Cuanto más lo repites, el proceso se va programando en el sistema 1, haciendo que puedas escuchar música, hablar con un amigo o comer una chocolatina mientras sigues pedaleando. Montar en bici se vuelve algo totalmente automático e inconsciente. Lo mismo ocurre cuando aprendes a conducir, a hablar un nuevo idioma, etc.

El subconsciente influye en la mayoría de tus acciones

Ahora que tenemos clara la base para comprender todo lo que ocurre en nuestra mente, vamos a ver cómo el subconsciente nos influye hasta límites que no imaginamos. Para ello, te traigo un experimento:

En una oficina, los empleados pagaban una cantidad voluntaria por el café y la leche que tomaban durante el día, dejando el dinero en una caja.

Un día se colocó un póster alargado, sin explicación, justo encima de la lista de precios. Una semana el póster era de flores y la siguiente de ojos que parecen mirar directamente al empleado. Así durante 10 semanas.

Es un simple póster, nada raro, pero tuvo efecto en la cantidad de dinero que los empleados pagaban por el café.

En las semanas en las que el póster era de flores, la recaudación de la caja era significativamente menor que las semanas en la que el póster era de ojos. O sea, que el simple hecho simbólico de sentirse observados, les empujó a comportarse de distinta manera, sin la menor consciencia de ello.

Aquí te dejo una gráfica con los resultados:

experimento-subconsciente

[Melissa Bateson, Daniel Nettle y Gilbert Roberts, “Cues of Being Watched Enhace Cooperation in a Real-World Setting”, Biology Letters 2 (2006), pp. 412-414]

En otras palabras, el sistema 1 detectó a través de los sentidos todo el entorno, incluido el póster. El sistema 2 no tuvo en cuenta esta información, pero a la hora de pagar se vio influenciado inconscientemente.

En definitiva: el sistema 1 afectó directamente a la conducta final del sistema 2, pero el sistema 2 cree que su decisión ha sido totalmente racional y voluntaria.

El Efecto Florida

En otro experimento, a dos grupos de estudiantes les hicieron construir frases con palabras.

Las palabras del primer grupo estaban relacionadas con la vejez y las palabras del segundo grupo con la juventud.

Luego, sin que ellos lo supieran, se midió el tiempo que tardaban en recorrer un pasillo. Los resultados fueron sorprendentes.

Aquellos que habían construido frases con palabras de vejez recorrieron el pasillo más lentamente que aquellos que utilizaron palabras relacionadas con la juventud. O sea, su velocidad al andar se vio afectada, inconscientemente, por aquella información que había procesado el subconsciente.

Acabo de presentarte al extraño que vive en ti mismo, tu subconsciente o sistema 1. Influye en muchas de tus acciones, crea impresiones que pueden convertirse en tus creencias y es la fuente de impulsos que determinan tus elecciones y actos. También es quien hace juicios intuitivos, rápidos y a menudo precisos. Y casi todo sin tu conciencia.

Para ampliar

Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, aquí tienes el libro “Pensar rápido, pensar despacio” donde Daniel Kahneman expone su teoría de los sistemas:

pensar-rapido-pensar-despacio-kahneman

Con muchos ejemplos prácticos, aplicaciones y experimentos, éste es un libro que no te puede faltar si te interesa cómo desarrollar el poder de la mente.

A pesar de tratar sobre un tema complejo, el autor utiliza un lenguaje sencillo y ameno, accesible para todo el mundo aunque no tenga conocimientos en psicología.

No es el típico ladrillo científico infumable con mucha teoría y palabras rimbombantes. Los autores que se resguardan en palabrería y tecnicismos es que no saben de lo que hablan.

Merece un hueco en tu estantería. Yo lo pondría como asignatura básica de 1º de psicología.

*****

¿Hasta qué punto podemos saber si nuestros actos están influenciados por nuestro subconsciente? ¿Dónde queda la razón en todo esto? ¿Hasta dónde llega el poder de la mente subconsciente? ¿Cómo dominar la mente? Estas son preguntas muy complejas, pero gracias a los sistemas de Kahneman la respuesta está un poco más cerca.

Mira también

Victimismo: el arte de echarle la culpa a otros

Se creen atacados por todo. Se quejan, lloran y son egoístas. El victimismo es una forma irresponsable de enfrentar la vida, que se extiende entre muchas de las personalidades tóxicas. Descubre la psicología detrás de la persona que se hace la víctima en este artículo.